Categoría: Del Caos Nacen las Estrellas✨

¿Tienes mala suerte en el amor o eres víctima del concepto que tienes del amor?

Marimar Durán
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Mi cabeza es un caos de ideas que solo logran acomodarse cuando escribo, es ahí, en donde del caos, nacen las estrellas.
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Siempre habrá miles de razones para que una relación no funcione y hay personas que han tenido mala suerte en el amor, no podemos negarlo, pero no todos los corazones rotos que andan por ahí pueden culpar a la mala fortuna por su desamor, muchas veces es nuestra idealización de la pareja perfecta la que nos juega muy malas pasadas.

Tienes mala suerte en el amor o eres víctima del concepto que tienes del amor

Si pásate de ser una persona enamorada del amor, a ser víctima de él; si eres idealista y con facilidad creas escenarios mentales sobre cómo actúa y piensa tu media naranja, es probable que este post te resulte un poco revelador y que en algún punto quieras mentarme la madre, pero si tu corazón ha estado roto más de una vez, tal vez necesites hacer un análisis profundo de tus relaciones, de lo que has sido tú cómo pareja y si de pura casualidad no ha sido tu idealización lo que ha llevado tus relaciones al fracaso.

Si has pasado mucho tiempo de tu vida idealizando a tu pareja perfecta, el amor y las relaciones en general, pero cuando te enfrentas a una relación real, con una persona real que tiene su propia personalidad y carácter, el amor poco a poco pierde toda la magia que habías imaginado, eres un enamorado del amor, tienes tu propio concepto de él y esperas que la persona que este a tu lado lo llene de pies a cabeza; eres un idealista un poco extremista. 

Todos tenemos ideales sobre nuestra pareja, no me mal entiendan, pero hay limites. Una cosa es tener una idea clara del tipo de persona con la que quieres estar y otra muy diferente es dejar que tu imaginación te lleve a idealizar cada aspecto de tu “pareja perfecta”, al punto de nunca darte la oportunidad de conocer a alguien realmente por siempre querer imponerle a tu pareja en turno, todo lo que tú quieres que sea.

Saber que queremos estar con una persona trabajadora, independiente, cariñosa y atenta, es muy diferente a meternos en la cabeza que la persona con la que queremos estar debe tener una profesión específica, vivir sola y en cierta zona de la ciudad, debe tener algún tipo de detalle romántico a diario, debe enviar un mensaje cada hora preguntando cómo estás y responder los tuyos en menos de dos minutos o arde Troya, Roma y Babilonia… solo por mencionar algunas cosas, por qué créanme que he escuchado cada barbaridad que ¡ay Dios!

La idealización de una pareja va desde cosas muy generales, hasta asuntos extremadamente particulares e incluso bizarros, que cuando tu pareja no cumple te causa una enorme desilusión que te lleva al enojo o a la tristeza y muchas veces termina en un drama digno de telenovela.

La pareja en cuestión no entiende porque hay tanto pedo por cosas tan insignificantes y hasta absurdas que obviamente tu no ves como insignificantes ni absurdas, sino como exigencias válidas.

Es válido esperar que tu novi@ te presente ante sus amigos y familia como su novi@, pero armar un drama de dimensiones astronómicas porque no entra a la fiesta de su mejor amigo o a la comida navideña del trabajo gritando y con una pancarta gigante que diga ¡Miren, es mi novi@!, eso cae en lo absurdo, por ejemplo.

Pero volviendo al tema, el problema es que si en tu mente idealizaste tu presentación formal como “la pareja” de alguien ante sus amigos y familia, creaste un escenario y una situación que no son reales pero quieres hacerlos realidad por más absurdos que sean, porque para ti lo absurdo se volvió un sueño y como siempre nos dicen que los sueños si pueden hacerse realidad…

En fin, el problema de la idealización se presenta a lo largo de todas tus relaciones, que son la misma historia repetida una y otra vez. Todas terminan dentro de un circulo vicioso de pleitos y discusiones que con el paso del tiempo hacen que la frustración sea cada vez mayor y la tolerancia cada vez menor, hasta que la relación termina.  Con mucha facilidad pierdes de vista, incluso, ni siquiera eres consiente de que la raíz de ese círculo vicioso de pleitos fue en gran medida tu obsesión porque tu pareja cumpliera al pie de la letra con lo que esperabas de ella y al no obtenerlo comenzabas a sentirme incomprendid@ y que quisieras imponerle a toda costa una forma de ser en lugar de aceptarla como es en realidad.

Hay algo que debes comprender y que puede ser de gran ayuda en tus próximas relaciones:

  1. Tú pareja no es adivina para saber cómo quieres que actúe ante cada situación. No nació con el don de saber que día en especial te levantaste con ganas de que te mandara unas flores o te dedicará una canción cursi.

  2. Tú pareja es un ser humano, no una mascota adiestrada para actuar y responder de forma específica a ciertos estímulos o circunstancias.

  3. Cuando estás con alguien es porque amas lo que es como persona, no la persona en la que tú quieres que se convierta. ¿O a caso a ti te gustaría que tú pareja te quisiera convertir en otra persona? ¡Obvio no!

Si quieres estar con una persona hecha a imagen y semejanza de tus ideales, que piense, actúe, diga lo que tú siempre esperas, es muy posible que nunca encuentres a “tu media naranja” y que pases muchos años brincando de relación en relación, justificando tus errores con los de tus parejas y responsabilizándolas por todo; puedes pasar la vida sin nunca vivir un verdadero amor, sin nunca amar realmente a una persona por vivir enamorad@ de un ideal que le impones a tus parejas.

Libérate de tus ideales extremistas, relájate y date la oportunidad de conocer a una persona y enamorarte de lo que es y no de lo que tú esperas que sea, vas a descubrir una de las mejores cosas que pueden pasarle a una persona 😉

Firma Marimar

Dress Code para bodas de día en Cuernavaca y sus alrededores

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Mi cabeza es un caos de ideas que solo logran acomodarse cuando escribo, es ahí, en donde del caos, nacen las estrellas.
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 Que si y que no llevar puesto para una boda de día en un lugar caluroso.

Dress Code Boda Cuernavaca

Imagen de Pinterest

Este año ha sido de bodas y obvio yo soy la más feliz porque la onda de la bodas me fascina, me encanta ver cómo en una sociedad que ha perdido la empatía casi por completo y es cada vez más insensible, se siga celebrando el amor. Ya sé que soy re cursi, pero pues ni que hacerle…

3 de las 4 bodas a las que he sido requerida este año, han sido de día y en Cuernavaca o sus alrededores, una de las locaciones favoritas de los novios chilangos por la cercanía a la ciudad, sin dejar de ser un destino vacacional y por los increíbles escenarios que se pueden encontrar.

Elegir el estado de Morelos para una boda es un acierto absoluto, pero, como todo en la vida, tiene un inconveniente: muchos invitados no saben cómo vestirse.

Por alguna extraña razón, cuando la gente sabe que una boda es día, y más aún si es en Cuernavaca o en algún lugar caluroso, automáticamente piensan que el vestuario no es importante y que cualquier cosa se va a ver bien porque el evento no es formal ni elegante.

Y de pronto, llegas a una boda en la que se notan los meses de esfuerzo y plantación de los novios, lugares increíbles, decoraciones espectaculares, menús super fancy, detalles perfectamente cuidados, novios elegantes y … un montón de invitados pésimamente vestidos.

Hombres que creyeron que ir en jeans y tenis era una buena idea, invitadas que se aparecen en vestidos súper casuales que usan para ir por un café y que les has visto mil veces o, peor aún, en vestidos con los que irían a un antro en Acapulco.

Una boda es un evento especial sea donde sea y a la hora que sea, y por respeto a quienes se tomaron la molestia de invitarnos, debemos informarnos sobre el código de vestimenta y respetar el protocolo, que además no es muy difícil.

Por lo general, el código de vestimenta para una boda de día, incluso en lugares calurosos, es formal, lo cual significa que debes echarle ganitas a tu arreglo personal y a tu vestuario, lo que no necesariamente implica gastar una fortuna, puedes usar algo que ya tengas, siempre y cuando cumpla con lo que el código formal significa.

 Invitadas:

  • Deben ir de vestido corto y formal, nada de mini vestidos ni de vestidos casuales que te compraste para tus vacaciones en la playa y crees que por ponerle unos tacones ya se ve elegante.
  • Puedes usar vestidos largos, siempre y cuando sean de telas frescas, ligeras y vaporosas, sin dejar de ser elegantes. Cuida que no sea de lycra y que la calidad de la tela sea buena, de lo contrario, parecerá más un complemento del traje de baño que un vestido para boda.
  • Olvídate de los vestidos largos de etiqueta rigurosa, de telas pesadas, tornasoladas y con brillos.
  • Los jumpsuits, palazzos y maxi faldas son una gran opción, pero ojo, debes cuidar que la tela sea de buena calidad y el corte sea elegante.

  • Se pueden llevar zapatos cómodos sin necesidad de ir en flats y parecer oficinista. Deja las chanclas y los tenis para cuando ya estés muy entrada en la fiesta. Sandalias altas, cuñas y zapatos con tacón grueso son una excelente opción.
  • Los tocados a juego con el vestido como los que usan las royals son un acierto para darle un twist completo a tu outfit, siempre y cuando el tamaño no sea exagerado y vaya de acuerdo a tu cara y cuerpo.
  • Para la mujeres mayores, los atuendos de doble pieza con faldas y sacos al más puro estilo de la bodas del ¡HOLA! son una excelente opción. Es más, si necesitas inspiración para tu vestuario, echarle un vistazo a esta revista, puede ser de mucha ayuda.Dress Code Boda Cuernavaca
  • ¡NO TE VISTAS DE BLANCO! Es una regla básica que últimamente a las invitadas les encanta pasar por alto. Aunque el vestido sea corto y la boda sea en un lugar de calor, el blanco es el color de la novia, punto. Si la invitación no especifica que debas ir de blanco, hacerlo es una grosería y te expones a que alguna amiga de la novia te tire una copa de vino tinto encima y con mucha razón.

 Invitados:

  • Los hombres deben ir de pantalón de vestir, por ser de día pueden llevarlo claro y de preferencia debe ser de lino. Siempre será más elegante el pantalón obscuro, azul marino es una excelente opción.
  • La guayabera debe ser de manga larga y de preferencia con mancuernillas. Aunque sea un lugar caluroso, eviten llevar guayabera de manga corta, se ve muy informal.
  • Por lo general, se recomienda que lo zapatos sean de colores claros como café, beige o miel.
  • Sé que muchos hombres no se sienten cómodos con guayabera, si eres uno de ellos, puedes recurrir a un buen traje de lino.
  • Evita usar tus trajes de godín, sacos gruesos, zapatos brillosos y cinturones con hebillas enormes.
  • Por favor no vayas de esmoquin, es tan inadecuado ir súper fachoso como ir súper arreglado, el secreto está en seguir el código de vestimenta.
  • Por último, ¡compra la ropa de tu talla! Me he topado con invitados que no sólo se dan el lujo de llegar a las bodas con pantalones casuales o jeans ultra pegados, corbatín, sacos estampados, zapatos picudos y hasta tenis de papá dominguero, también llevan todo dos tallas más pequeño y se ven francamente ridículos.


Debemos entender que el hecho de que la boda sea de día y en un lugar caluroso no significa que podemos ir vestidos como si fuéramos a una carne asada a casa de un amigo.

Cuando la invitación dice “Formal” debemos entender el significado del término y no cambiarlo por “Casual”. Ir vestido de la forma correcta a una boda, es una muestra de respeto y agradecimiento hacia los novios por invitarnos a ser parte de su gran día.

Muchas gracias por seguirme, nos leemos por aquí pronto, ¡adioous!

El estado civil no es sinónimo de felicidad, pero tampoco de sufrimiento

Marimar Durán
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Mi cabeza es un caos de ideas que solo logran acomodarse cuando escribo, es ahí, en donde del caos, nacen las estrellas.
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Nuestro estado civil no determina la clase de persona que somos ni cuan felices o miserables seremos.

El estado civil no es sinónimo de felicidad, pero tampoco de sufrimiento

Solteras, en una relación, una casada y todas con la mejor actitud

No puedo decir que crecí escuchando que el único lugar de la mujer en el mundo es a lado de un hombre, que su trabajo mas importante es ser esposa y madre, ni que para ser una profesionista exitosa hay que renunciar a la familia. Al contrario, crecí en un ambiente que me enseñó que la felicidad va mucho más allá de un estado civil o de una profesión, crecí entre mujeres que fueron y son muchas cosas: mamás, esposas, profesionistas, amigas, emprendedoras… pero con el tiempo me di cuenta que no todas las mujeres habían tenido esa fortuna.

Mi Facebook se divide en dos clases de mujeres: “las solteras y felices” y “las enamoradas y felices”, no importa que tanta felicidad les provoque a ambos grupos su estado civil, lo importante en este caso es destacar como las mujeres le seguimos dando demasiada importancia a nuestro estado civil, que sigue siendo un constante punto de definición, como si fuera parte de nuestras características y personalidad: “estatura mediana, pelo negro, inteligente, carácter fuerte, soltera…”

Algunas mujeres se dedican a publicar una felicidad que probablemente no sienten con respecto a su estado civil por creer que la realización de una mujer solo está en ser soltera o estar en una relación. Y eso es lo que más me llama la atención, porque resulta que somos nosotras mismas las que nos limitamos.

Solemos creer que solo las mujeres solteras pueden realizarse como profesionistas y solo las que están en una relación pueden hacerlo como madres y mujeres, cuando lo cierto es que todo es posible. Se puede ser soltera y madre, se puede tener una pareja, tener hijos y ser una profesionista realizada. Cómo también existe la posibilidad de estar en una relación o estar soltera y no ser una mujer feliz y realizada.

El estado civil no es sinónimo de felicidad, pero tampoco de sufrimiento

No hay nada más bonito que mujeres celebrando la felicidad de otra mujer

Mientras las mujeres que estamos en una relación solemos pensar que las solteras no son felices solas y cualquier mal humor que tengan se lo adjudicamos a su soltería, las mujeres solteras (y miren que lo fui por mucho tiempo, así que lo se por experiencia) juran que todas las mujeres que están en una relación en el fondo son infelices y que solo están ahí por no sentirse solas, lo cual, por cierto, es completamente falso.

A lo que voy es simple, las mujeres nos hemos convertido en nuestros propios enemigos creando estereotipos sobre nuestra felicidad y nuestra realización. Ver nuestro estado civil como medio para identificar el tipo de mujer que somos y seremos, es patético.

Ni todas las solteras que se sienten orgullosas de ello están realmente felices por estarlo, ni todas están amargadas por no tener una pareja. Como no todas las mujeres en una relación son inmensamente felices, ni todas sufren amargamente. Hay mujeres felices en sus relaciones, felices en su soltería, tristes en su relación o tristes en su soltería porque el estado civil no es sinónimo de felicidad, pero tampoco de sufrimiento.

Ser felices o vivir sufriendo es una decisión de cada día que va mucho más allá de tener o no una pareja.

Dejemos de estereotiparnos, comencemos a aceptar las diferentes formas de felicidad que existen y concentrémonos en tomar las decisiones que a nosotros nos hagan felices sin importar lo que los demás crean u opinen.

Aprende a controlar a tu dragón del miedo y sal de tu castillo de comfort

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Mi cabeza es un caos de ideas que solo logran acomodarse cuando escribo, es ahí, en donde del caos, nacen las estrellas.
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¿A cuantos sueños has renunciado por miedo? Es hora de armarte de valor, hacer a un lado el miedo y abandonar tu zona de comfort.

Aprende a controlar a tu dragón del miedo y sal de tu castillo del comfort

Los filtros de Snapchat me hacen el paro cuando ando medio fachosa 😉

Hace unas semanas decidí volver a leer un libro que en mi época de secundaria era tan imprescindible como “El Baldor” -con sus muuuy hondas diferencias, claro está- y que llego para convertirse en todo un referente. Hablo de “Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado” escrito por el famoso Odin Dupeyron.

Desde el primer capítulo sentí que estaba leyendo un libro diferente al que recordaba, hasta que caí en cuenta que no es lo mismo leer un libro a los 15 años que leerlo a los 26 ¡de verdad que no! 11 años son suficientes para darle un sentido completamente diferente a esta lectura.

En mi tierna adolescencia, el dragón del miedo que tuvo a la princesa encerrada en un castillo esperando la señal, no era más que una llana estupidez de ella. En mis dulces veinti muchos, ese dragón y ese castillo tienen un significado diferente: EL MIEDO A SALIR DE MI ZONA DE COMFORT.

Aprende a controlar a tu dragón del miedo y sal de tu castillo del comfort

Ese sello conmemorativo de 15 años, me hizo caer en cuenta de todos los años que pasaron desde la primera vez que lo leí.

Todos tenemos una zona de comfort en algún aspecto de nuestra vida -o en todos- y nos aterra abandonarla. Soñamos con miles de cosas y en cuanto decidimos trabajar en ello, basta con que nos topemos con una dificultad, que muchas veces es más una suposición que una realidad, para dejar que nuestro dragoncito del miedo gane. Cerramos el cajón y hacemos como si nunca hubiese cruzado por nuestra cabeza aquella idea o aquel sueño.

A mí me ha pasado muchas veces y en algún punto de mi vida sentí una enorme frustración por eso. Sentía nostalgia de todos esas ideas que había dejado a medias. Me sentía perdida y no tenía idea hacia dónde iba mi vida. Estaba muy decepcionada de mí.

Un buen día, sin pensarlo mucho y sin darle 200 mil vueltas a las cosas -como suelo hacer-, tome una decisión que cambio por completo mi vida y que me obligó a vencer muchos miedos, algunos ni siquiera sabía que los tenía, pero ahí estaban.

Gracias a ese episodio de inconsciente valentía, gané dos cosas increíbles: la primera, conocer a mi alma gemela, a mi cómplice, mi mejor amigo, mi compañero de vida; y la segunda, el concepto que tenía sobre mi cambió por completo, de sentirme frustrada y decepcionada conmigo, pase a descubrir que cuando realmente quiero algo, darme por vencida no es una opción.

Aprende a controlar a tu dragón del miedo y sal de tu castillo del comfort

Compañeros de viaje ♡

Este blog es otro ejemplo de eso. Más de una vez estuve a punto de mandarlo a la fregada, pero detuve mis arranques a tiempo y seguí adelante porque es algo que realmente amo hacer. Y a pesar de que mi vida ha cambiado con los años y el trabajo no me deja mucho tiempo libre para dedicarle, hacer este blog fue un sueño que volví realidad y ha sido una forma de poner a prueba mi disciplina y constancia, además de ponerme frente a frente con el gran dragón del miedo al fracaso, pero aquí sigo aprendiendo y aquí seguiré…

Mi consejo es que te pongas a prueba, te retes, te pongas metas… no esperes la señal, no esperes mágicamente salir de tu castillo,es tu chamba cambiar el concepto que tienes sobre ti, buscar tu camino y ser feliz.

Esta fue la historia de como descubrí a mi dragón del miedo y cómo por primera vez en mi vida logré callarlo. Así como la Princesa Odai, aprendí que ese dragón siempre va a estar ahí, pero tengo que aprender a usarlo a mi favor para ser precavida, cuidadosa, pero nunca miedosa. Y tú, ¿cómo vas con tu dragón del miedo?

Y colorín colorado este cuento se ha acabado… Bueno no, pero digamos que esté post sí. Nos vemos la siguiente semana para contarles alguna otra de mis cucu aventuras ✨

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