Cuando no aprendes a disfrutar del camino, no sabrás disfrutar del destino

Cuando no aprendes a disfrutar del camino, no sabrás disfrutar del destino… Mi nuevo lema, una frase salida de los más profundo de mi revuelta cabeza y que ha cobrado mucho sentido para mí últimamente.

Cuando no aprendes a disfrutar del camino, no sabrás disfrutar del destino

Tonteando con mi mejor amiga
@Marrrrrimar

Todos soñamos con la realización personal y profesional, todos tenemos una imagen, por borrosa que sea, de nuestro lugar feliz, de todo aquello que debemos conseguir para llegar al punto de sentirnos plenos; pero últimamente me he estado preguntando si realmente existe ese punto, ese lugar…

No me mal entiendan, no estoy en depresión ni en etapa de negatividad, ni quiero mandar a todos a la fregda, simplemente estoy empezando a descubrir que la plenitud y la felicidad están mucho más allá de alcanzar una meta o llegar a un lugar o a un punto de éxito -con la definición que cada uno le damos a esa palabra-.

Pienso en tantas y tantas personas que han llegado a un punto de éxito absoluto, que parecen tenerlo todo y aún así no se ven felices, no disfrutan su vida. Y es entonces que me doy cuenta que la felicidad no radica en alcanzar el éxito, si no en el día a día, en el amor con el que hacemos las cosas, en la actitud con la que afrontamos la vida y con la que nos levantamos cada mañana.

El verdadero reto de la felicidad no está en llegar a un objetivo, si no en elegir el camino correcto y disfrutarlo con todas sus subidas y bajadas.

Cuando no aprendes a disfrutar del camino, no sabrás disfrutar del destino

Un día perdida por la ciudad
@Marrrrrimar

Alguna vez leí que cuando uno deja de soñar deja de vivir y cuando lo pienso detenidamente es cierto, cuando llegas al destino que tanto soñaste, aquel que creíste que se convertiría e tu felicidad absoluta y en el cual los miedos y problemas desaparecerían, cuando llegas ahí ¿qué sigue?

Para mí la respuesta es clara, ¡seguir soñando! La vida es un camino continuo, lleno de curvas, circuitos, subidas, bajadas, paradas… y solo en la medida en que aprendamos a disfrutar del camino podremos disfrutar de cada destino al que lleguemos a lo largo del viaje.

No importa que tan difícil sea el camino o que tan diferente sea la realidad de las expectativas, disfruten cada momento que de eso se trata la vida.

Marimar Durán
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Marimar Durán

Cafeinómana, bibliófila y enoclofófica. Amante de la comida, novia feliz y madre orgullosa de 3 perri-hijos. Escribo por diversión 😉
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