How to (help) save a life

El bienestar de una persona radica en un equilibrio entre su salud emocional, espiritual y física. En la actualidad parece ser que estamos enfocados en el conocimiento y mejora continua de las dos primeras, pero como podemos ver en ciertas estadísticas, los mexicanos no somos de los personas que presten más atención al aspecto físico.

How to (help) save a life

Ninguno de nosotros, o nuestros seres queridos, estamos exentos de sufrir accidentes o eventos que pongan en riesgo nuestra vida.  Con un promedio de 1.57 médicos por cada mil habitantes en México (INEGI, 2012), el que nuestro país no cuente con una verdadera cultura en emergencias médicas (p. ej. muchas personas no saben cómo reaccionar cuando están en el camino de una ambulancia) y el hecho de que muchos de estos eventos ocurran fuera o lejos de un ambiente hospitalario nos pone a pensar en qué tan importante es saber qué hacer.

Los primeros auxilios son las atenciones inmediatas que se implementan en caso de urgencia médica antes de que lleguen los servicios y personal de salud capacitado. Estos abarcan desde las técnicas de Resucitación CardioPulmonar (RCP) en caso de paro cardiaco, cómo parar hemorragias, la forma de inmovilizar fracturas, cómo tratar quemaduras y, de manera muy importante, cómo reaccionar y saber qué hacer en estas situaciones, entre otras habilidades. Aunque requieren de preparación, lo importante es que no se necesita ser un profesional de la salud para aprenderlos.

No puedo enfatizar suficiente la importancia del conocimiento de estas habilidades, por ejemplo; se estima que el 47% de las muertes súbitas cardiacas suceden en el hogar (Stiell et al., 2000) (lo cual puede haber aumentado con el paso de los años) y sólo el 2% de ellas recibieron RCP (Aguilera et al., 2012), lo cual hace una diferencia entre la vida y la muerte o incluso en preservar funciones cerebrales que pueden perderse si no se realizan acciones de forma casi inmediata. El conocimiento de las acciones a tomar, el saber a qué número marcar y cómo comportarse pueden hacer la diferencia.

Tengo la firme creencia que como parte de la sociedad en la que vivimos tenemos una responsabilidad unos con otros que va más allá de no afectarnos o hacernos daño, sino que el hecho de poder ayudar a salvar una vida debería ser parte de los conocimientos básicos de una persona. Si cada uno de nosotros aprendiera, creo que la esperanza de vida de nuestra sociedad podría mejorar mucho y tendríamos más respeto por la vida y el trabajo de los profesionales de la salud.

Existen muchas instituciones que se encargan de impartir cursos de primeros auxilios en México, siendo las más reconocidas instituciones como la Cruz Roja Mexicana con sus programas de Primeros Auxilios Comunitarios para el público en general (con fecha próxima el 23 de enero),  los que se dan empresas a sus empleados por parte de Protección Civil, e incluso una búsqueda rápida en internet puede darnos una idea de los distintos grupos que los imparte.

La mayoría de estos cursos están avalados y dan reconocimiento por parte de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, Protección Civil, la Secretaría de Turismo y otras instancias. En el tema de RCP, es muy importante que se guíen y estén certificados por la AHA (American Heart Association); que es la organización líder en conocimiento, validación y capacitación en el mundo (¡¡aguas con las empresas y ambulancias “patito”!!). Incluso el público en general puede tomar el curso BLS (Soporte Vital Básico, por sus siglas en inglés) certificado por la AHA en las diferentes sedes en México.

How to (help) save a life

Los invito a que se acerquen a alguna de estas instituciones, es una pequeña inversión económica (el rango de precios varía) y de tiempo (hay cursos que duran unas seis horas y se toman en un solo día) e inviertan en algo que realmente puede ser trascendental y de impacto, no sólo en sus vidas sino en la de los demás. Les comparto que yo pude realizar estos cursos sin ser médico y los conocimientos y habilidades que he adquirido me han preparado ante la idea de tener que enfrentarme a esta posibilidad y, sinceramente, ser útil y no solo una persona más que sienta impotencia por mi falta de preparación.

Y no está de más el saber los números de emergencia que se utilizan en México (no, aquí no funciona el 911): 065 para llamar a la Cruz Roja Mexicana, 066 para servicios de emergencias como la policía, Protección Civil, Bomberos, etc., o el 074 que es el número de Capufe (Caminos y puentes federales) si hay una emergencia en carretera.

Fernanda Ramírez en The Cucu Room

Fuentes

Aguilera Campos, A., Ascencio Lafuente, E., & Fragas Estrías, J. M. (2012). Análisis de la inclusión de la policía en la respuesta de emergencias al paro cardiorespiratorio extrahospitalario. Salud Pública de Méx, 60-67.

Consejo de Salubridad General. (2013). Manejo inicial del paro cardiorespiratorio en pacientes mayores de 18 años. En Guía Práctica Clínica. México: CENETEC.

Stiell, I. G., Wells, G. A., Field, B., Spait, D.W., Nesbitt, L. P., et al. (2004). Advanced cardiac life support in out-off-hospital cardiac arrest. New England Journal of Medicine, 647-656.

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Creo que es difícil encontrar aquello que te apasiona y te hace levantarte cada día, pero cuando por fin lo encuentres nunca lo sueltes ni te rindas. Soy bióloga/genetista de día y binge-watcher de series por la noche.
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