La doble moral del Oscar: ¿debe la Academia premiar a personas acusadas de acoso sexual?

Casey Affleck fue premiado con un Oscar a pesar de las acusaciones en su contra por presunto acoso sexual, pero otro actor quedó fuera de las nominaciones por la misma razón ¿por qué?

La doble cara del Oscar

Durante la entrega de los Premios Oscar el pasado domingo, la polémica surgida por un error, un poco cruel hay que aceptar,  pero un error humano al fin y al cabo, hizo sombra a la verdadera polémica que envolvía está entrega y que se materializo cuando Casey Affleck conquistó su primer Oscar como Mejor Actor Protagónico por su papel en Manchester by The Sea.

Un obscuro pasado

La carrera artística del pequeño hermano del famosísimo y muy influyente Ben Affleck, había pasado desapercibida durante años, no así los escándalos que lo han rodeado por algo que parece una constante en su vida, el acoso sexual.

Con 41 años, este actor que enamoró a la critica con la depresiva y desesperada interpretación de Lee, ha enfrentado diversas acusaciones publicas y legales por comportamientos abusivos y violentos de índole sexual, especialmente entre las mujeres de las producciones en las que ha trabajado.

La doble cara del Oscar

Amanda White, co-productora del documental I´m still here, lo acusó de acoso sexual, amenazas y agresión física y verbal durante el rodaje del documental en 2008. La directora de fotografía del mismo proyecto, Magdalena Gorka, también actuó legalmente contra Casey asegurando que trabajar con él fue la experiencia más traumática de su carrera.

White declaró que el acoso no fue solo con ella, aseguró que Affleck arremetía contra quien fuera y que incluso, en una ocasión, le ordenó a un miembro del staff que se quitara los pantalones y mostrara su pene frente a todos.

La otra cara del Oscar

El asunto quedó en que White y Gorka firmaron un acuerdo con la defensa del actor, aunque se desconocen los términos de dicho acuerdo y algunas fuentes aseguran que ambas fueron amenazadas para dejar el asunto en paz, una versión que no es difícil de creer, al final, ¿quién quiere meterse con el poder de los Affleck en Hollywood? Hacerlo es, más o menos, una especie de suicidio profesional en la pequeña burbuja dorada del cine.

Ahora entiendo la cara de Brie Larson al leer el nombre en el sobre y su negativa a aplaudirle al galardonado; la cara de desaprobación de Denzel Washington, a pesar de las palabras que Affleck le dedicará durante su discurso; y la reacción de Chrissy Teigen haciéndose la dormida mientras Affleck pronunciaba su discurso. Reacciones que fueron tomadas por la prensa y los seguidores de la transmisión como simbólicas muestras de protesta ante lo que para muchos es inaceptable: que los Óscares continúen sobreponiendo el talento a la ética y la calidad humana.

La otra cara del Oscar

Nada nuevo bajo el sol

No es la primera vez que que en los Óscares se postula y premia a alguien acusado de delitos similares, tal es el caso de Roman Polanski -por mencionar uno-, quien ganó el premio a Mejor Director por la película El Pianista en 2002 y que no pudo asistir a la entrega gracias al terrible historial de acoso y abuso sexual que pesa en su contra y que lo convirtió en prófugo de la justicia estadounidense desde 1978.

Pero lo más increíble del caso para muchos, no es que la Academia se haga de la vista gorda y omita estos escándalos al momento de hacer sus nominaciones sabiendo que los Óscares son una ventana al mundo, lo peor es que su ética parece ser selectiva.

Nate Parker, el actor que según la crítica iba a suponer el principal competidor de Affleck por la estatuilla, si quedó fuera de las nominaciones en esta temporada de premios por un caso de abuso sexual durante su época de estudiante y del que la prensa se hizo eco en los últimos meses.

El caso fue llevado a los tribunales y se comprobó que la víctima si presentaba señales de abuso, pero el que la joven hubiera mantenido relaciones sexuales con Parker en el pasado, así como el consumo de alcohol y Prozac, fueron determinantes para que el actor y su complice fueran absueltos, según el diario de The Daily Beast.

Aunque Parker sigue negando su culpabilidad, el escándalo fue razón suficiente para que su trabajo en The Birth of a Nation pasara a segundo plano y los diferentes organismos que premian lo mejor del cine lo dejaran fuera de las nominaciones, o al menos, esa es lo única explicación que los tabloides estadounidenses encuentran para que el trabajo de Nate no haya sido reconocido con una nominación.

La otra cara del Oscar

¿Debe la Academia premiar a personas con historial de acoso y abuso sexual?

Desde la polémica premiación de Polansky el tema había caído en la sombra, el mundo del cine parecía haber olvidado la indignante que resultó para muchos de sus miembros que un hombre con acusaciones de abuso sexual a menores de edad se alzara con el máximo galardón del cine, tal vez porque en aquella ocasión no debieron enfrentarse a la incomoda situación de verlo en el escenario recibiendo la estatuilla.

Esta vez las cosas fueron diferentes, esta vez el hombre de una mala y reconocida reputación entre sus colegas, estaba ahí, siendo coronado ante la mirada de quienes condenan la doble moral de unos premios que parecen omitir los escándalos de unos pero castiga los de otros.

Si la Academia debe o no tomar partido sobre los escándalos personales de las celebridades al momento de elegir a sus nominados, es un terreno sumamente escabroso.

Infinidad de actores, actrices, directores, productores, guionistas y demás miembros de Hollywood, han sufrido en carne propia los estragos de la fama al ser víctimas de farsantes y extorsionadores que abusan del status de las celebridades, acusándolos de un sin fin de cosas con el único objetivo de ser indemnizados económicamente.

Pero también es muy cierto que algunos ricos y famosos se aprovechan de su posición y de la inevitable justificación que su fama y dinero les otorgan, para cometer delitos y hacer pasar a las víctimas como farsantes.

Con un panorama tan complicado, la opinión de muchos se inclina a que la Academia mantenga una postura reservada en estos casos y se concentre exclusivamente en lo que le importa, el cine. Pero ante una posición que resulta lógica y evidente, surge entonces la pregunta ¿por qué Affleck si y Parker no?

Si bien el caso de Parker es más complicado que el de Affleck, al final, los dos han estado envueltos en escándalos que implican violencia sexual, por lo que ambos deberían ser medidos con la misma vara, o al menos esa es #MiHumildeOpinión.

Marimar Durán
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Marimar Durán

Cafeinómana, bibliófila y enoclofófica. Amante de la comida, novia feliz y madre orgullosa de 3 perri-hijos. Escribo por diversión 😉
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