Meditar no es poner la mente en blanco, es ponerla en paz

Sencillos pasos para aprender a meditar.

Meditar no es esperar sentado a que la paz llegue a tu mente. En los últimos días un par de amigos me han hecho consultas acerca de la meditación. Honestamente no soy una profesora de meditación certificada, pero si una practicante fiel. En esta publicación les voy a platicar un poco de lo que es para mi meditar y les compartiré una meditación muy sencilla por si les interesa iniciar este increíble viaje al interior.

Foto de instagram @BriziaHA

Muchas personas viven en el error de que meditar es poner tu mente en blanco, y quizá sí lo sea, pero en un nivel muy avanzado. Ni siquiera creo que se refieran literalmente a poner la mente en blanco, más bien a estar en un momento de consciencia plena; es decir, estar totalmente en el momento, y como es un momento de concentración el resultado es tener la mente en clama.

Para mi, es posible meditar en la mayor parte de las actividades del día. La semana pasada les platicaba de ser conscientes a la hora de la comida, por ejemplo. Aunque mi historia favorita es la de meditar mientras lavo los platos.

Les confieso que no soy fan de lavar los platos y un día me toco lavar muchos platos en mi casa y estaba con el peor humor del mundo por el hecho. Ese día recibí el mensaje del universo, por loco que parezca, de que cualquier actividad es un buen momento para meditar y cambiar el estado en el que te encuentras, poner a tu mente en calma y disfrutar.

Lavar los platos y observar como cae el agua, enjabonarlos y después enjuagarlos es en extremo relajante. Primero que nada por los sonidos que acompañan la actividad, las texturas y el orden que obtienes como resultado de la tarea. Se trata de poner tu atención en el momento, en la actividad que estás haciendo, pero sobre todo ser consciente de tu respiración.

Imagen tomada de Pinterest

Meditación básica.

Respirar es la principal fuente de prana, energía cósmica, si no respiramos no vivimos.  A veces ni siquiera somos conscientes de eso; así que, si quieres empezar a meditar te invito a que empieces a hacerte consciente de tu respiración.

Imagen tomada de Pinterest

Para meditar no es necesario nada más que tu mismo, pero puedes crear un espacio de meditación que te haga sentir cómodo y tranquilo. Si eres nuevo en la meditación puedes comenzar sentado en una silla o recargado en la pared para que no estés distraído por la postura y estés cómodo.

Foto de instagram @BriziaHA

Puedes empezar con meditaciones cortas. Cuenta tus respiraciones del uno al diez comenzando a contar en cada exhalación (cuenta diez exhalaciones), después cada inhalación (cuenta diez inhalaciones) y después cada respiración completas (cuenta diez respiraciones). Si sientes que tu mente vuela y no estás concentrado en tu respiración vuelve a empezar con la cuenta de las exhalaciones sin importar en que parte e la meditación vayas. Repite este ejercicio durante 5 minutos.

Da click aquí para encontrar un audio que a mi me gusta escuchar a veces cuando medito como música de fondo.

Gracias infinitas por leerme. Vive aquí y ahora. No olvides sonreír que tu sonrisa tiene poder. Ya sabes que soy de esas ridículas empedernidas y que me gusta estar en contacto contigo, no olvides seguirme en mis redes sociales y llenarme de amor bonito. Si quieres colaborar con nosotras escríbeme a briziaha@gmail.com besitos tronados, porque me gusta que suenen. ¡Chaobai!

13 Reasons Why, ¿en manos de quién dejas tu vida?

Es increíble como 13 individuos, 13 situaciones, 13 malas decisiones, 13 malentendidos y 13 dolores pueden hacer tanto por el destino de una sola persona. ¿cuantas han cambiado el tuyo?

Para este punto probablemente ya habrás escuchado de la nueva serie original de Netflix. En los últimos meses esta plataforma se ha convertido en una gran productora de contenido.

No estoy segura de cuando salió esta nueva serie; sin embargo, poco tiempo pasó para que se volviera un éxito o por lo menos un tema muy sonado.

“13 reasons why” cuenta la historia de Hannah Baker, una estudiante de preparatoria que a través de 13 audio cassetes narra el porqué de su suicidio. Está serie en sus 13 capítulos toca temas bastante interesantes como lo son el bullying escolar, el cyberbullying que gracias a las redes sociales se ha incrementado mucho, las relaciones amorosas entre adolescentes, la buena y mala convivencia familiar, sexo, drogas, violaciones, sexualidad, alcohol y más.

A pesar de los fuertes temas que trata, lo que más me puso a pensar está serie es en el tema de como 13 individuos, 13 situaciones, 13 malas decisiones, 13 malentendidos y 13 dolores pueden hacer tanto por el destino de una sola persona.

¿Alguna vez se han puesto a pensar en las personas que han cambiado su vida para bien o para mal? ¿Cuantos cassetes grabarías? ¿Serían todos malos?

Debo confesarles que está serie me atrapó tanto que fue fácil acabarla en tan solo 2 días. Cuando los créditos del último capítulo aparecían en la pantalla, no podía dejar de pensar en las personas que han marcado mi vida, en los sufrimientos que me hicieron crecer como persona y de lo mucho que enfrente.

He estado haciendo un recuento de esas personas, de esos hipotéticos “cassetes” y les puedo decir que son más de 13.

Es muy curioso pensar como una persona con una simple acción puede cambiar el transcurso de la historia de vida de alguien, como con un comentario puede hacer que todo nuestro entorno cambie, esos cassetes serian un reflejo de estos cambios.

Mis hipotéticos cassets aunque han causado mucho dolor, han provocado muchas lágrimas y pensamientos negativos; sin ninguno de esos dolores del corazón, sin esos insultos, sin esas desilusiones, sin esos malentendidos, amistades rotas, hoy yo no sería la persona que soy ahora y estoy segura que ustedes tampoco.

Está serie tiene algo que te permite reflexionar y pensar en esas personas, en esos momentos que probablemente formaron lo que tu vida es ahora, en cómo un comentario, un chiste o una acción por más pequeña que sea puede ser el detonador de mucho. Nunca sabemos lo que está pasando en la vida de los que te rodean.*

Si no has visto la serie te la recomiendo mucho. Sin duda te hará pensar en muchas cosas.

*Nadie puede hacerte dudar de tu existencia, nadie debería quitarte las ganas de vivir, no le des importancia a quien no lo vale. Ninguna humillación, ningún comentario, ningún insulto, ningún chisme es más grande e importante que tu vida.

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La primera vez que rompí un corazón, me rompieron el mío

El corazón es frágil, que las relaciones no son un juego y un corazón roto puede romper a una persona.

La primera vez que rompí un corazón, me rompieron el mío

Cuando somos jóvenes nos creemos invencible, nos creemos capaces de todo, creemos que la vida es sencilla, que al amor es un juego y que las relaciones van y vienen.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando siendo tan joven y tan invencible rompes un corazón o peor tantito, rompen el tuyo?

Cuando tenía un poco más de 15 años conocí al que en ese entonces creía que era el amor de mi vida, ¡vaya ilusa!, conocí a un niño que a pesar de ser más chico que yo; cumplía con todo lo que quería en un chico en ese momento.

Los primeros meses todo fue color de rosa, nunca había imaginado tanto amor, tanta felicidad; en ese momento él era mi vida, mi razón para ir a la escuela, mis planes, mi todo.

A pesar de que realmente nos llevábamos muy bien, como buena adolescente todo empezó a parecer poco para mí. Lo que meses atrás me hacia sonreír ahora me molestaba, los momentos junto a él cada vez eran menos divertidos, lo que me decía ya no me enamoraba y lo que me gustaba ahora hasta me desagradaba.

Así como fue fácil sentir tanto por él, así fue de fácil dejar de sentirlo. Yo era joven, tenía la vida por delante, quería conocer más gente, quería seguir divirtiéndome y en mi cabeza, él me estaba limitando a hacer todo eso. Repito, que ilusa y tonta era.

Recuerdo que cuando “dejé de sentir” algo por él; responsable y maduramente decidí terminar con la relación antes de lastimarlo y buscar a alguien más. A pesar de que él no quería, en ese momento lo tomó bastante bien y decidimos seguir siendo “amigos”.

Poco tiempo después empecé otra relación con un amigo de ambos, la cual no me llenaba y constantemente terminaba comparándola con la anterior que acababa de terminar.

Este primer chico, no tomó nada bien mi nueva relación y todo el amor que sentía por mí poco a poco se convirtió en enojo, rencor y me atrevo a decir que hasta un poco de odio.

A los pocos meses de andar con este segundo chico, me di cuenta de que me había precipitado en tomar una mala decisión. Como era de esperarse, esta relación terminó por que los sentimientos hacia mi primer amor no habían desaparecido.

La primera vez que rompí un corazón, me rompieron el mío

Creí que sería fácil recuperarlo; no lo fue. Al contrario, él se encargó de hacerme la vida imposible, de hacerme sentir la peor persona del mundo y de recordarme que había dejado ir algo muy bueno.

En la secundaria todo suele ser más grande de lo que creemos y mi último año debo de confesar que fue un pequeño infierno puesto que alguien al yo le había roto el corazón ahora me lo estaba rompiendo a mí.

Después de miles de intentos fallidos por recuperar esa buena relación, entendí que él ya no quería saber nada de mí, lo lastimé y lo rompí. Ese buen chico que me amaba tanto terminó odiándome y por una buena razón.

El tiempo paso, los años pasaron, nos volvimos a ver y todo seguía igual o peor, lo que él veía en mi era pura decepción, y me lo hizo saber de más de una forma.

Han pasado más de 10 años de esto y de alguna forma aun me duele, aun me cuesta entender lo que pasaba por mi cabeza en ese momento, aun me cuesta entender como pude jugar con los sentimientos de alguien y como pude romper a alguien que era tan bueno conmigo.

Hace poco leí que en la vida solo tenemos tres amores verdaderos; yo estoy segura de que él, aquel niño bueno, tierno, atento, romántico fue mi primer amor y mi primer corazón roto.

Hoy a menos de un mes de casarme, estoy segura que sin esa primera decepción amorosa nunca hubiera aprendido a amar de esta forma, nunca hubiera aprendido que el corazón es frágil, que las relaciones no son un juego y que un corazón roto puede romper a una persona.

A él, a pesar de todo el daño que me causó, a pesar de todo el dolor que me hizo, a pesar de que aún lo recuerdo con tristeza, le agradezco por muchas cosas.

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Turismo destructivo, la realidad de un paraíso mexicano

¿Vale la pena poner en riesgo las bellezas naturales de nuestro país por recibir turistas?

Turismo destructivo

Playa en la zona de Mayakoba
@Marrrrrimar

Me pasé todo el fin de semana preguntándomelo a cada pasa que daba en Playa del Carmen mientras veía chavos -y no tan chavos- de muchas partes del mundo abarrotando las playas y dejando a su paso los estragos de una fiesta que nunca termina.

Es bien sabido que la derrama económica que deja el turismo es impresionante, tan solo el año pasado se calculó que la industria turística representó alrededor del 8.5% del PIB nacional, además de las innumerables fuentes de trabajo que significa, pero ¿a qué precio?

Hace más de 10 años fui por primera vez a Playa del Carmen y al  igual que los millones de turistas que han pasado por ahí desde entonces, su belleza natural me impacto. Años después volví y me impresiono nuevamente, aquella vez, no solo por sus hermosas y cristalinas playas, también por la cantidad tan increíble de turistas a pesar de ser “temporada baja”.

Esta vez, encontré algo peor que una multitud de turistas huyendo de las últimas tormentas invernales, me tope con playas que han sido invadidas, una belleza natural opacada por centenares de sombrillas, hoteles y clubs de playa que se han apoderado de ella.

Encontrar restos de basura en la arena y las calles, es algo tan normal como el constante abuso de los establecimientos locales con los precios. La posibilidad de ir a la playa e instalarte por tu cuenta es cada vez más difícil, al menos, claro está, que quieras pagar 500 pesos por el uso de un pequeño pedazo de playa durante el día.

Hoy, las típicas playas cristalinas de la Riviera Maya, por la zona de Playa del Carmen, ya no son aquellas en las que cualquiera puede entrar; hoy, tristemente, la mejor opción para disfrutar de la belleza de las aguas de el Caribe mexicano en aquella zona, es ir a las playas privadas y aisladas de los resorts.

Mientras los extranjeros creen que por estar en México pueden hacer lo que se les de la gana, los mexicanos no sólo se los permitimos a cambio de que paguen hasta por respirar, nosotros mismos nos sentimos libres de hacer lo que se nos venga en gana por estar ahí.

Aquí el consumo de drogas es tan común, que la venta es prácticamente libre y se hace aún con elementos de la gendarmería de la Policía Federal abarrotando playas y calles principales. Y no son solo los extranjeros, muchos mexicanos se concentran aquí con el único fin de drogarse tranquilamente. No en vano este es un territorio que todos los grupos criminales quieren controlar y esa lucha interna ya se siente en las calles.

Así es como un pequeño paraíso en nuestro país, que es el destino de playa que todos los extranjeros quieren visitar, se ha convertido en un balneario sucio, repleto de drogas, turistas irresponsables y empresarios abusivos coludidos con las autoridades que han terminado poco a poco con la belleza natural que convirtiera a Playa del Carmen en un gran centro turístico internacional.

No me mal entiendan, no estoy en contra del turismo, estoy en contra del turismo destructivo e irresponsable, si nosotros como mexicanos cuidáramos nuestros centros turísticos, los extranjeros también lo harían, al final, bien dicen qué “donde fueres, haz lo que vieres”, somos nosotros quienes debemos ponerle el ejemplo a los que nos visitan de como deben comportarse en nuestro país.

#MiHumildeOpinión

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