Situaciones incómodas que viviste si fuiste el niño gordito del salón

Si fuiste el niño gordito del salón, seguro viviste algo así.

Situaciones incomodas que viviste si fuiste el niño gordito del salón

Foto tomada de www.quien.com

Hay personas que han luchado con su peso desde que tienen memoria -yo entre ellas- y de pequeños tuvimos la mala suerte de ser “los gorditos del salón” en la lejana década de los noventas en las que los niños con sobre peso no eran tan comunes como ahora, ser el gordito o la gordita del salón no era cosa fácil.

Si bien mi sobrepeso nunca fue de impactar y hasta donde alcanzo a recordar siempre tuve alguna compañerita más corpulenta en la que se centraba la atención, ser “gordita” nunca me pareció chistoso y en algunos casos me resultó vergonzoso.

Pero bueno, gracias a Dios estas experiencias no me resultaron traumáticas y de hecho, ahora hasta chistosas me resultan:

  1. Tus cachetes siempre fueron el centro de atención entre los mayores.

  2. Ellos simplemente no podían evitar pellizcar tus mejillas hasta dejarlas rojas.

  3. Así que pasabas de ser “el gordito”  a ser “el gordito cara de manzana”.

  4. ¿Existe algo peor que el que tu cara sea comparado con una fruta?

  5. Sí, de hecho si existe algo peor:

  6. Ser el niño que come solo mientras los demás juegan y los adultos te ven con ternura.

  7. ¿Por qué les gusta más jugar que comer?

  8. Nunca lo entendiste, para ti la comida lo era todo.

  9. Tu terminabas de desayunar y ya estabas pensando en el lunch, en la comida, la cena…

  10. Pasabas las primeras clases del día pensando en las delicias que estaban esperándote en tu lonchera.

  11. Esperabas con ansias el recreo solo para poder comer.

  12. Jugar no era tu prioridad y pues tampoco tenía sentido que lo fuera.

  13. Nunca fuiste muy hábil, así que los juegos que involucraran practicar algún deporte no eran lo tuyo.

  14. Eras el portero gordito sentando en la banca esperando poder jugar;

  15. Y nunca pisaste el campo:

  16. Bueno sí, el día que entraste la goleada a tu equipo fue histórica.

  17. Pocas cosas en tu vida te han marcado tanto como ser la gordita de la clase de ballet;

  18. Aquella niña a la que la panza le levantaba el tutú;

  19. Y eras el centro de atención;

  20. No importa qué tan atrás te pusieran durante las presentaciones públicas, siempre llamabas la atención;

  21. Y como no hacerlo, de entre puras niñas que parecían sacadas del balett ruso, tú no pasabas desapercibida.

  22. En realidad, nunca pasabas desapercibido;

  23. Por alguna hermosa razón, siempre fuiste demasiado carismático.

  24. No importa qué tan diferente eras, ni qué tan doloroso era escuchar comentarios hirientes.

  25. Tú eras como el alma del salón, el encargado de sacarle una sonrisa a cualquiera.

¿Te identificaste?

Para bien o para mal, todo esto ya quedo en el pasado y por malo que haya sido, siempre habrá algo bueno que recordar y mucho que aprender.

Gracias por leerme y seguirme en Instagram y Twitter.

signature3a
Marimar Durán
Follow me

Marimar Durán

Cafeinómana, bibliófila y enoclofófica. Amante de la comida, novia feliz y madre orgullosa de 3 perri-hijos. Escribo por diversión 😉
Marimar Durán
Follow me
Viajando con papá
Porque cuando de mascotas se trata, el tamaño no importa

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.