Etiqueta: pareja

¿Tienes mala suerte en el amor o eres víctima del concepto que tienes del amor?

Marimar Durán
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Mi cabeza es un caos de ideas que solo logran acomodarse cuando escribo, es ahí, en donde del caos, nacen las estrellas.
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Siempre habrá miles de razones para que una relación no funcione y hay personas que han tenido mala suerte en el amor, no podemos negarlo, pero no todos los corazones rotos que andan por ahí pueden culpar a la mala fortuna por su desamor, muchas veces es nuestra idealización de la pareja perfecta la que nos juega muy malas pasadas.

Tienes mala suerte en el amor o eres víctima del concepto que tienes del amor

Si pásate de ser una persona enamorada del amor, a ser víctima de él; si eres idealista y con facilidad creas escenarios mentales sobre cómo actúa y piensa tu media naranja, es probable que este post te resulte un poco revelador y que en algún punto quieras mentarme la madre, pero si tu corazón ha estado roto más de una vez, tal vez necesites hacer un análisis profundo de tus relaciones, de lo que has sido tú cómo pareja y si de pura casualidad no ha sido tu idealización lo que ha llevado tus relaciones al fracaso.

Si has pasado mucho tiempo de tu vida idealizando a tu pareja perfecta, el amor y las relaciones en general, pero cuando te enfrentas a una relación real, con una persona real que tiene su propia personalidad y carácter, el amor poco a poco pierde toda la magia que habías imaginado, eres un enamorado del amor, tienes tu propio concepto de él y esperas que la persona que este a tu lado lo llene de pies a cabeza; eres un idealista un poco extremista. 

Todos tenemos ideales sobre nuestra pareja, no me mal entiendan, pero hay limites. Una cosa es tener una idea clara del tipo de persona con la que quieres estar y otra muy diferente es dejar que tu imaginación te lleve a idealizar cada aspecto de tu “pareja perfecta”, al punto de nunca darte la oportunidad de conocer a alguien realmente por siempre querer imponerle a tu pareja en turno, todo lo que tú quieres que sea.

Saber que queremos estar con una persona trabajadora, independiente, cariñosa y atenta, es muy diferente a meternos en la cabeza que la persona con la que queremos estar debe tener una profesión específica, vivir sola y en cierta zona de la ciudad, debe tener algún tipo de detalle romántico a diario, debe enviar un mensaje cada hora preguntando cómo estás y responder los tuyos en menos de dos minutos o arde Troya, Roma y Babilonia… solo por mencionar algunas cosas, por qué créanme que he escuchado cada barbaridad que ¡ay Dios!

La idealización de una pareja va desde cosas muy generales, hasta asuntos extremadamente particulares e incluso bizarros, que cuando tu pareja no cumple te causa una enorme desilusión que te lleva al enojo o a la tristeza y muchas veces termina en un drama digno de telenovela.

La pareja en cuestión no entiende porque hay tanto pedo por cosas tan insignificantes y hasta absurdas que obviamente tu no ves como insignificantes ni absurdas, sino como exigencias válidas.

Es válido esperar que tu novi@ te presente ante sus amigos y familia como su novi@, pero armar un drama de dimensiones astronómicas porque no entra a la fiesta de su mejor amigo o a la comida navideña del trabajo gritando y con una pancarta gigante que diga ¡Miren, es mi novi@!, eso cae en lo absurdo, por ejemplo.

Pero volviendo al tema, el problema es que si en tu mente idealizaste tu presentación formal como “la pareja” de alguien ante sus amigos y familia, creaste un escenario y una situación que no son reales pero quieres hacerlos realidad por más absurdos que sean, porque para ti lo absurdo se volvió un sueño y como siempre nos dicen que los sueños si pueden hacerse realidad…

En fin, el problema de la idealización se presenta a lo largo de todas tus relaciones, que son la misma historia repetida una y otra vez. Todas terminan dentro de un circulo vicioso de pleitos y discusiones que con el paso del tiempo hacen que la frustración sea cada vez mayor y la tolerancia cada vez menor, hasta que la relación termina.  Con mucha facilidad pierdes de vista, incluso, ni siquiera eres consiente de que la raíz de ese círculo vicioso de pleitos fue en gran medida tu obsesión porque tu pareja cumpliera al pie de la letra con lo que esperabas de ella y al no obtenerlo comenzabas a sentirme incomprendid@ y que quisieras imponerle a toda costa una forma de ser en lugar de aceptarla como es en realidad.

Hay algo que debes comprender y que puede ser de gran ayuda en tus próximas relaciones:

  1. Tú pareja no es adivina para saber cómo quieres que actúe ante cada situación. No nació con el don de saber que día en especial te levantaste con ganas de que te mandara unas flores o te dedicará una canción cursi.

  2. Tú pareja es un ser humano, no una mascota adiestrada para actuar y responder de forma específica a ciertos estímulos o circunstancias.

  3. Cuando estás con alguien es porque amas lo que es como persona, no la persona en la que tú quieres que se convierta. ¿O a caso a ti te gustaría que tú pareja te quisiera convertir en otra persona? ¡Obvio no!

Si quieres estar con una persona hecha a imagen y semejanza de tus ideales, que piense, actúe, diga lo que tú siempre esperas, es muy posible que nunca encuentres a “tu media naranja” y que pases muchos años brincando de relación en relación, justificando tus errores con los de tus parejas y responsabilizándolas por todo; puedes pasar la vida sin nunca vivir un verdadero amor, sin nunca amar realmente a una persona por vivir enamorad@ de un ideal que le impones a tus parejas.

Libérate de tus ideales extremistas, relájate y date la oportunidad de conocer a una persona y enamorarte de lo que es y no de lo que tú esperas que sea, vas a descubrir una de las mejores cosas que pueden pasarle a una persona 😉

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El estado civil no es sinónimo de felicidad, pero tampoco de sufrimiento

Marimar Durán
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Mi cabeza es un caos de ideas que solo logran acomodarse cuando escribo, es ahí, en donde del caos, nacen las estrellas.
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Nuestro estado civil no determina la clase de persona que somos ni cuan felices o miserables seremos.

El estado civil no es sinónimo de felicidad, pero tampoco de sufrimiento

Solteras, en una relación, una casada y todas con la mejor actitud

No puedo decir que crecí escuchando que el único lugar de la mujer en el mundo es a lado de un hombre, que su trabajo mas importante es ser esposa y madre, ni que para ser una profesionista exitosa hay que renunciar a la familia. Al contrario, crecí en un ambiente que me enseñó que la felicidad va mucho más allá de un estado civil o de una profesión, crecí entre mujeres que fueron y son muchas cosas: mamás, esposas, profesionistas, amigas, emprendedoras… pero con el tiempo me di cuenta que no todas las mujeres habían tenido esa fortuna.

Mi Facebook se divide en dos clases de mujeres: “las solteras y felices” y “las enamoradas y felices”, no importa que tanta felicidad les provoque a ambos grupos su estado civil, lo importante en este caso es destacar como las mujeres le seguimos dando demasiada importancia a nuestro estado civil, que sigue siendo un constante punto de definición, como si fuera parte de nuestras características y personalidad: “estatura mediana, pelo negro, inteligente, carácter fuerte, soltera…”

Algunas mujeres se dedican a publicar una felicidad que probablemente no sienten con respecto a su estado civil por creer que la realización de una mujer solo está en ser soltera o estar en una relación. Y eso es lo que más me llama la atención, porque resulta que somos nosotras mismas las que nos limitamos.

Solemos creer que solo las mujeres solteras pueden realizarse como profesionistas y solo las que están en una relación pueden hacerlo como madres y mujeres, cuando lo cierto es que todo es posible. Se puede ser soltera y madre, se puede tener una pareja, tener hijos y ser una profesionista realizada. Cómo también existe la posibilidad de estar en una relación o estar soltera y no ser una mujer feliz y realizada.

El estado civil no es sinónimo de felicidad, pero tampoco de sufrimiento

No hay nada más bonito que mujeres celebrando la felicidad de otra mujer

Mientras las mujeres que estamos en una relación solemos pensar que las solteras no son felices solas y cualquier mal humor que tengan se lo adjudicamos a su soltería, las mujeres solteras (y miren que lo fui por mucho tiempo, así que lo se por experiencia) juran que todas las mujeres que están en una relación en el fondo son infelices y que solo están ahí por no sentirse solas, lo cual, por cierto, es completamente falso.

A lo que voy es simple, las mujeres nos hemos convertido en nuestros propios enemigos creando estereotipos sobre nuestra felicidad y nuestra realización. Ver nuestro estado civil como medio para identificar el tipo de mujer que somos y seremos, es patético.

Ni todas las solteras que se sienten orgullosas de ello están realmente felices por estarlo, ni todas están amargadas por no tener una pareja. Como no todas las mujeres en una relación son inmensamente felices, ni todas sufren amargamente. Hay mujeres felices en sus relaciones, felices en su soltería, tristes en su relación o tristes en su soltería porque el estado civil no es sinónimo de felicidad, pero tampoco de sufrimiento.

Ser felices o vivir sufriendo es una decisión de cada día que va mucho más allá de tener o no una pareja.

Dejemos de estereotiparnos, comencemos a aceptar las diferentes formas de felicidad que existen y concentrémonos en tomar las decisiones que a nosotros nos hagan felices sin importar lo que los demás crean u opinen.

Cómo Grey nos echa la mano en el sexo

Daniel Alvarez

Daniel Alvarez

Apasionado por las buenas pláticas y los deportes, siempre busco el constante aprendizaje a través de un libro o viajando a donde apunte la chancla. Profesional en la industria logística pero incursionando en el mundo del marketing digital y relaciones públicas, en donde he encontrado una nueva pasión que incita mi creatividad.
Daniel Alvarez

Hace poco se proyectó en México la segunda película de la saga “50 sombras de Grey”, titulada “50 sombras más oscuras”, y aunque no generó tal expectativa como la primera, mucha gente llenó las salas para verla.

Cómo Grey nos echa la mano en el sexo

Aún sin haber leído el libro o visto la película, seguramente te enteraste de qué trata y aprendiste términos nuevos en cuanto a cómo añadir “pimienta” al sexo con tu pareja. Desde cómo ser más “kinky”, hasta cómo utilizar adecuadamente la gran gama de juguetes sexuales que existen en el mercado.

Un estudio realizado por JustDating, una app que conecta personas para encuentros casuales de forma confiable y segura, reveló que existe un aumento del 30% en cuanto a encuentros y actividad sexual de los usuarios durante el tiempo que las películas de las 50 Sombras de Grey están en el cine. Dicho estudio también incluía lo que los usuarios suelen añadir a su vida sexual para revitalizar la pasión y no caer en lo rutinario;

  1. 55% usan juguetes o accesorios estimulantes.

  2. 30% actúan ser otras personas y utilizar vestuario atrevido.

  3. 15% invitan a una tercera persona o incluso a otra pareja para que se les una.

    Cómo Grey nos echa la mano en el sexo

Actualmente las parejas son mucho más open mind, por lo que prácticamente se han roto la mayoría de los tabúes que existieron durante tanto tiempo en México.

Está comprobado que tener una vida sexual sana y activa te ayuda en muchos aspectos de tu vida diaria; elimina el estrés, aumenta tu productividad en el trabajo, te pone de buen humor e incluso sirve para mejorar tu condición física. Aquí te sugerimos 5 tips para seguir motivándote en la cama y no dejar morir esa chispa de pasión con tu pareja:

  • Haz una lista de tus fantasías y compártela con tu pareja.

  • Ver porno antes o durante la actividad sexual, no solamente estimula y excita sino también puede aportar ideas al momento.

  • ¡El sexo matutino es el mejor! ¡Practícalo para empezar el día de buen humor!

  • Hazlo en diferentes lugares para no caer en la costumbre; su casa, la tuya, motel, jacuzzi, acampando, etc.

  • El “sexting” está de moda, pero no abuses, un par de buenos mensajes son suficientes para prender motores.

Es hora de poner manos a la obra a estos consejos y disfrutar al máximo para no tener que envidiarle nada a Grey.

5 formas en las que el celular está arruinando nuestras vidas

Marimar Durán
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Mi cabeza es un caos de ideas que solo logran acomodarse cuando escribo, es ahí, en donde del caos, nacen las estrellas.
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El celular nos está robando momentos, recuerdos, relaciones, trabajos… acumulamos miles de fotos de momentos que vivimos a medias.

5 formas en las que el celular está arruinando nuestras vidas

Foto tomada de Pinterest

No sé si a ustedes les pasa, pero a veces extraño aquellos tiempos en los que los celulares servían solo para llamar y mandar mensajes de texto; cuando aquellos aparatejos con tapa, pasaban gran parte del día reposando en los cinturones o en el fondo de una bolsa y no en las manos de las personas.

Desde hace tiempo empecé a analizar la dependencia que tenemos y la forma en la que han cambiado las cosas desde que podemos controlar nuestra vida a través de un teléfono. Y puedo confesar que he descubierto lo mucho que me molesta.

Vamos a tomar un café y lo primero que todos ponemos sobre la mesa es el celular, por supuesto, lo ponemos boca arriba para poder revisarlo a cada momento y justificarnos diciendo que estamos viendo la hora, ¡Ja! como si tuviéramos que desactivar una bomba y ver el reloj cada segundo. Interrumpimos la conversación para tomar fotos y obvio, subirlas a Instagram en el momento, no queremos que nuestros seguidores se queden sin dormir por la angustia de no saber que estábamos haciendo.

5 formas en las que el celular está arruinando nuestras vidas

Foto tomada de Pinterest

Nos están hablando, contándonos algo importante, pero si se prende la pantalla, automáticamente desviamos la vista valiéndonos gorro que la otra persona está hablándonos; nos entra una llamada, un mail o un mensaje y ya ni siquiera nos disculpamos y pedimos tiempo para responder, simplemente comenzamos a escribir y le decimos a la persona con la que estamos “sigue, te escucho” – y obvio, no escuchamos nada de lo que dice en los siguientes minutos-.

Nuestra nomofobia nos está arruinando la vida y ni siquiera somos capaces de darnos cuenta, como todo el mundo vive pegado a su celular, nos parece algo normal, pero déjenme deshilarles un poco el asunto y, probablemente, cuando terminen de leer este post verán su celular de otra manera.

5 formas en las que el celular está arruinando nuestras vidas

Foto tomada de Pinterest
  1. Profesionales obsesivos:

    ¿Te acuerdas cuando el trabajo no te seguía a todos lados? ¿Cuándo el baño era un lugar privado y las vacaciones eran para descansar? Bueno, pues ahora el trabajo ya no es de lunes a viernes de 8 am a 7 pm, ahora trabajamos 24/7, cualquier momento es bueno para mandar un mail, hacer llamadas “urgentes” y pedidos de último minuto. Hemos perdido la noción de tiempo y espacio, los momentos y lugares ya no tienen un objetivo central, hoy podemos hacer todo, a cualquier hora y en cualquier lugar. Bueno, ya ni enfermarnos podemos, hace unas semanas operaron a mi mamá de emergencia y una persona del trabajo no paro de hablarle, siempre argumentado que se trataba de una “emergencia”, valiéndole madres que ella acabará de salir del quirófano, ¡¡por favor!! ¡Qué falta de respeto creer que una persona tiene la obligación de respondernos hasta cuando está en un hospital sintiéndose de la patada!

  2. Profesionales cyberperezosos:

    Esta es la otra cara de la moneda, una cara que solo demuestra lo incongruentes que somos cuando del uso del celular se trata, y es que mientras el celular implica llevar la oficina y el trabajo a todos lados, también es el causante de que la productividad y efectividad profesional se vea afectada. Estudios hechos por Kaspersky Lab en diferentes países del mundo, mostró que la productividad de las personas se reduce hasta 26% cuando tienen cerca su teléfono móvil, de hecho, un estudio de la Universidad de Kansas concluyó que las personas pasan entre el 60% y el 80% de su jornada laboral practicando cyberloafing o cyberpereza -como tuvieron a bien nombrarlo en español- y que según la Universidad de Texas le representa a las empresas una perdida de hasta 85,000 millones de dólares al año. O sea, en nuestras horas de trabajo estamos distraídos con el celular, pero cuando deberíamos estar compartiendo con nuestra familia, pareja o amigos, no dudamos en responder ese “mail urgente” y, de paso, aprovechamos para echarle una revisada a Facebook, total, ya tenemos el trabajo de pretexto.

    5 formas en las que el celular está arruinando nuestras vidasFoto tomada de Pinterest
  3. Nuestra vida social digital:

    Mientras nuestro círculo social digital es cada vez más grande, el real es cada vez más pequeño, y esto, en gran medida, se debe a que ya casi no nos comunicamos con las personas que nos rodean. Podemos tener a nuestros amigos a un lado y preferimos usar el celular para interactuar con ellos. Un viaje con la familia es sinónimo de pasar más tiempo compartiendo fotos para que todo el mundo vea lo increíble que la estamos pasando, que disfrutando realmente del viaje. Lo mismo pasa cuando salimos, vamos a una fiesta o a comer unos tacos, es más importante subir la foto del taco y grabar un boomerang del taquero cortando el pastor, que hablar con nuestros acompañantes. Honestamente no entiendo porque en lugar de decir “voy a cenar con tal…” no decimos “voy con tal para hacernos compañía mientras revisamos nuestros celulares”.

  4. Amor internauta:

    Entras en un restaurante, el lugar está lleno parejas sentadas a la luz de las velas, no escuchas conversaciones, la música de fondo se pierde entre ruidos de cubiertos golpeándose y el ir de venir de los meseros, todos los comensales están con la cara metida en el celular ¿te resulta familiar esta escena? Bueno, pues así es el romance hoy en día. Las parejas ya no hablan entre sí y cuando lo hacen, es para comentar algo que vieron en Facebook. Y no creas que esas parejas son las únicas, tú mismo lo has vivido, has estado sentado, con la comida servida, esperando que tu pareja deje el teléfono; y si no lo has vivido, es probable que seas tú el que está revisando las últimas noticias de Twitter cuando deberías estar compartiendo con tu pareja.

    5 formas en las que el celular está arruinando nuestras vidasFoto tomada de Pinterest
  5. Todo se reduce a una pantalla:

    Podemos estar en una comida con la familia que no vemos muy seguido, en un reencuentro con amigos, en una viaje al otro lado del mundo o comprometiéndonos con alguien, no importa que tan único, soñado y esperado sea el momento, nosotros nos preocupamos más por compartirlo en las redes que por disfrutarlo. Cuantas veces te ha pasado que alguien te pregunta si te acuerdas de tal o cual cosa que paso en el cumpleaños al que fuiste la noche anterior y simplemente no lo recuerdas porque, probablemente, estabas posando para lograr tu mejor ángulo en tu nueva historia de Instagram en lugar de estar festejando con el cumpleañero.

El celular nos está robando momentos, recuerdos, relaciones, trabajos… acumulamos miles de fotos de momentos que vivimos a medias. Nos aislamos, dejamos de hacer cosas, de disfrutar.

Gracias por leerme y compartirme tus comentarios… Espero que después de leer este post dejes un poco tu celular y disfrutes más de las personas y los momentos que la vida te regala.

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