Turismo destructivo, la realidad de un paraíso mexicano

¿Vale la pena poner en riesgo las bellezas naturales de nuestro país por recibir turistas?

Turismo destructivo

Playa en la zona de Mayakoba
@Marrrrrimar

Me pasé todo el fin de semana preguntándomelo a cada pasa que daba en Playa del Carmen mientras veía chavos -y no tan chavos- de muchas partes del mundo abarrotando las playas y dejando a su paso los estragos de una fiesta que nunca termina.

Es bien sabido que la derrama económica que deja el turismo es impresionante, tan solo el año pasado se calculó que la industria turística representó alrededor del 8.5% del PIB nacional, además de las innumerables fuentes de trabajo que significa, pero ¿a qué precio?

Hace más de 10 años fui por primera vez a Playa del Carmen y al  igual que los millones de turistas que han pasado por ahí desde entonces, su belleza natural me impacto. Años después volví y me impresiono nuevamente, aquella vez, no solo por sus hermosas y cristalinas playas, también por la cantidad tan increíble de turistas a pesar de ser “temporada baja”.

Esta vez, encontré algo peor que una multitud de turistas huyendo de las últimas tormentas invernales, me tope con playas que han sido invadidas, una belleza natural opacada por centenares de sombrillas, hoteles y clubs de playa que se han apoderado de ella.

Encontrar restos de basura en la arena y las calles, es algo tan normal como el constante abuso de los establecimientos locales con los precios. La posibilidad de ir a la playa e instalarte por tu cuenta es cada vez más difícil, al menos, claro está, que quieras pagar 500 pesos por el uso de un pequeño pedazo de playa durante el día.

Hoy, las típicas playas cristalinas de la Riviera Maya, por la zona de Playa del Carmen, ya no son aquellas en las que cualquiera puede entrar; hoy, tristemente, la mejor opción para disfrutar de la belleza de las aguas de el Caribe mexicano en aquella zona, es ir a las playas privadas y aisladas de los resorts.

Mientras los extranjeros creen que por estar en México pueden hacer lo que se les de la gana, los mexicanos no sólo se los permitimos a cambio de que paguen hasta por respirar, nosotros mismos nos sentimos libres de hacer lo que se nos venga en gana por estar ahí.

Aquí el consumo de drogas es tan común, que la venta es prácticamente libre y se hace aún con elementos de la gendarmería de la Policía Federal abarrotando playas y calles principales. Y no son solo los extranjeros, muchos mexicanos se concentran aquí con el único fin de drogarse tranquilamente. No en vano este es un territorio que todos los grupos criminales quieren controlar y esa lucha interna ya se siente en las calles.

Así es como un pequeño paraíso en nuestro país, que es el destino de playa que todos los extranjeros quieren visitar, se ha convertido en un balneario sucio, repleto de drogas, turistas irresponsables y empresarios abusivos coludidos con las autoridades que han terminado poco a poco con la belleza natural que convirtiera a Playa del Carmen en un gran centro turístico internacional.

No me mal entiendan, no estoy en contra del turismo, estoy en contra del turismo destructivo e irresponsable, si nosotros como mexicanos cuidáramos nuestros centros turísticos, los extranjeros también lo harían, al final, bien dicen qué “donde fueres, haz lo que vieres”, somos nosotros quienes debemos ponerle el ejemplo a los que nos visitan de como deben comportarse en nuestro país.

#MiHumildeOpinión

Marimar Durán
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Cafeinómana, bibliófila y enoclofófica. Amante de la comida, novia feliz y madre orgullosa de 3 perri-hijos. Escribo por diversión 😉
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