Una boda por planear: NOS CASAMOS!

Después de mas de un año de planeación, ¡nos casamos!

Y VIVIERON FELICES PARA SIEMPRE!

Esa famosa e iconica frase ha sido el final de muchos cuentos de hadas y el inicio de muchas historias felices, y espero que la nuestra no sea la excepción.

Si han seguido este blog, sabrán que hace más de un año, después de una hermosa propuesta, empecé a planear la boda de mis sueños.

Después de tanto estrés, frustración, enojos, mucho tiempo, sudor, esfuerzo y dinero, llegó el día que mi ahora esposo y yo tanto esperábamos, y déjenme decirles que fue todo lo que esperaba y mucho más.

Nuestra boda empezó el viernes 19 de mayo cuando con la familia que había viajado de varias partes de mundo tomamos carretera al hotel y jardín donde sería la boda.

Después de una rica comida, un chapuzón y un merecido masaje, nos preparamos para un coctel para recibir a una parte muy importante de nuestros invitados.

El coctel fue todo un éxito, hasta que el clima hizo de las suyas. Bien dicen que la lluvia en una boda es señal de suerte y un matrimonio feliz, por lo que después de la tormenta que cayó espero que nuestro matrimonio sea feliz y duradero.

Entre rayos, truenos, granizo y demasiada lluvia, nos fuimos cada uno por separado a nuestros respectivos cuartos a pasar lo que sería nuestra última noche de solteros.

A pesar de lo que mucha gente me dijo y yo pensé, esa noche, dormí como bebé.

Llegó el día y este empezó muy temprano, o por lo menos para mí. La maquillista llegó a las 7:30 y desde esa hora no paramos. Mi cuarto se convirtió en un salón de belleza, un vestidor, una pasarela de damas y gente.

Cuando menos me di cuenta eran las 12 del día, y eso solo significaba que faltaba nada para que todo empezará. Llegaron las wedding planners, la fotografa, el videografo, la familia, las damas, los damos y el show comenzó.

Los invitados llegaron, nunca sabré si todo lo que planee para su recepción se llevó acabo; sin embargo, todos me dicen que desde que llegaron todo estuvo muy bien.

El cortejo se formó, él, los padrinos, las damas, los damos, los pajes, mi papá y yo. La música empezó y ahora si esto era real.

Mientras caminaba hacia el altar, veía la cara de todas aquellas personas que estaban ahí para celebrar nuestro amor, levanté la mirada y lo vi; nunca olvidaré la cara de Jacobo cuando me vio.

¿Alguna vez han visto la película de 27 bodas?, en esta película mencionan que la mejor parte de una boda es la cara de novio al ver llegar a su novia y próxima esposa, una cara de asombro, alegría y mucho amor.

Las lágrimas no faltaron, además de nosotros, muchos de nuestros invitados no pudieron contener esa lagrimita traicionera.

Las lecturas, el lazo, la biblia, las arras y los anillos, la promesa y un yo acepto que se quedará en nuestras memorias para siempre.

Entre aplausos, pétalos y burbujas, Jacobo y yo dimos nuestros primeros pasos como marido y mujer… el estrés y nervios se habían esfumado, era hora de festejar.

Después de la ceremonia, nuestros invitados se fueron a disfrutar de un refrescante coctel, mientras a él y a mí nos tomaban las fotos que por siempre plasmarán el mejor día de mi vida.

Una hora de fotos pasó de volada, era hora de hacer nuestra entrada triunfal. La música empezó a sonar mientras nosotros atravesábamos uno de los jardines más bonitos de Jiutepec, Morelos.

No todo es perfecto en esta vida, y a pesar de tanta logística, meses de planeación; debido a la tormenta del día anterior tuvimos problemas con la luz, el audio y la música. Ya se imaginarán mi estrés, mi frustración y mi enojo.

Por suerte todo se solucionó, poca gente se dio cuenta de lo que había pasado y la fiesta comenzó.

Más de un año de planeación, miles de mails, cientos de detalles, se resumieron en 13 horas de continua fiesta y celebración. Jaco y yo bailamos toda la noche hasta que nos corrieron.

Nuestro baile, nuestros padres, el ramo, la liga y el mariachi. Mi vestido y su traje lucieron hasta que se rompieron.

Hace poco leí un post que decía “Reemplazaron su fiesta de boda por un viaje a 21 destinos mundiales”; cada quien hace lo que quiere para festejar su amor; sin embargo yo les puedo decir que yo no cambiaría ese día, esa emoción, ese cariño que se sentía, esa diversión por nada.

Yo sé que hoy en día casarse es muy costoso y muchos creerán que innecesario; pero tanto Jaco como yo estamos convencidos de que tenemos toda una vida para viajar y no nos arrepentimos de haber compartido ese gran día con toda la gente que nos quiere, con aquellas personas que nos han visto crecer como personas y como pareja, con aquellas personas que creen en nuestro amor y nos han y dan su apoyo y amor incondicionalmente.

Mi boda no fue perfecta, pero lo fue para nosotros. Muchas gracias a todas aquellas personas que hicieron el esfuerzo de asistir, a aquellas personas que fueron parte, que nos ayudaron y que se divirtieron con nosotros.

Una vez más, muchas gracias por leernos. Si tienes algún comentario al respecto, no dudes en contactarnos; si tienes preguntas escribe en los comentarios.
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Lorena García
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Lorena García

La vida me llevó a ser comunicóloga, pero soy tenista por elección y pasión. Amo las películas y series, y en mis favoritas encuentro algo que me define. Me encanta usar prendas y accesorios que reflejan mi personalidad y combinarlas con aquellas que la desafían. Viajar es mi máximo, cocinar mi reto, la música mi terapia, mi familia mi apoyo, mis amigos mi alegría y ser feliz mi objetivo en la vida.
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Una boda por planear: A un mes del gran día

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